
El “Párrafus Interruptus” está por cumplir 600 emisiones en la trasnoche. Creo que es una cantidad suficiente para repensar el tema del horario.
No deben quedar ya dudas sobre la capacidad de convocatoria de los que lo hacen, ni de la fidelidad y el estoicismo de sus oyentes condenados a una hora de penitentes.
Personalmente preferiría un horario más amigable, entre las 22 y las 24 horas.
No tengo nada contra la querida Liliana Daunes y su Juana Pimienta, ni con Alicia Petti, a quien no conozco, pero después de 600 “partidos en el banco” hemos hecho méritos suficientes.
Por supuesto que el asunto tiene muchos involucrados, empezando por el conductor y la producción del programa, siguiendo por la dirección y programación de la radio y finalmente (pero no por último), por nosotros los oyentes; de los que no conocemos su opinión ni sus posibilidades.
La mía es a título personal y es mi expresión de deseos, pero he escuchado a otros compañeros oyentes opinar de modo parecido cuando salen al aire y en charlas personales con los que compartimos “el vicio”.
De modo que si alguien tiene su propia opinión sobre el punto, en cualquier sentido, bienvenido sea, este es buen lugar para dejarla.
Fernando Terreno
