jueves, 16 de julio de 2009

Horario Párrafus

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El “Párrafus Interruptus” está por cumplir 600 emisiones en la trasnoche. Creo que es una cantidad suficiente para repensar el tema del horario.
No deben quedar ya dudas sobre la capacidad de convocatoria de los que lo hacen, ni de la fidelidad y el estoicismo de sus oyentes condenados a una hora de penitentes.

Personalmente preferiría un horario más amigable, entre las 22 y las 24 horas.
No tengo nada contra la querida Liliana Daunes y su Juana Pimienta, ni con Alicia Petti, a quien no conozco, pero después de 600 “partidos en el banco” hemos hecho méritos suficientes.

Por supuesto que el asunto tiene muchos involucrados, empezando por el conductor y la producción del programa, siguiendo por la dirección y programación de la radio y finalmente (pero no por último), por nosotros los oyentes; de los que no conocemos su opinión ni sus posibilidades.

La mía es a título personal y es mi expresión de deseos, pero he escuchado a otros compañeros oyentes opinar de modo parecido cuando salen al aire y en charlas personales con los que compartimos “el vicio”.
De modo que si alguien tiene su propia opinión sobre el punto, en cualquier sentido, bienvenido sea, este es buen lugar para dejarla.
Fernando Terreno

12 comentarios:

Maria Emilia dijo...

Fernando: Estoy en un todo de acuerdo con tu propuesta ,soy una oyente silenciosa de hace mucho tiempo, considero que Parrafus..es uno de los mejores programas de la radio ; siempre digo " una joyita" .
Pero muchas veces por mi actividad me cuesta estar despierta hasta tan tarde.
Lo mio es apoyarte en esta iniciativa.
Soy feliz cuando lo escucho, pero muero de sueño al otro día
Cariños
Maria Emilia

Edith dijo...

Bravo por la iniciativa!!! soy una más ,que sea en otro horario más normal.
Mi esposo se enoja por que estoy con la radio en la oreja hasta la una.
Creo que esta celoso porque escucho a Hugo.
Voto por el cambio de horario.
Edith

Marcelo Perenchio dijo...

Por mí (por mis circunstancias tanto laborales como domésticas), el horario está bien. Creo que una vez escribí que el único cambio que me gustaría es que Párrafus fuera exactamente a la medianoche, antecediendo al quizá soporífero y tal vez piantaoyentes Panorama Internacional. Pero media horita no cambiaría la cosa para quienes tienen horarios laborales o domésticos más usuales. Una propuesta sería que Hugo (quizá en menos de media hora) hiciera cada tanto un "Párrafus invitadus" en algún programa amigo de la emisora -con Halperín y Lupo, con Pancho Muñoz, con Alicia Petti, o -por mí- con Leo Acevedo o Rodrigo Lamardo...

Alicia - V. Luro dijo...

para mi el horario está bien, lo que me gustaría es que durara al menos una hora. En otros horarios (como el sugerido en la franja de 22 a 24 hs) las actividades de la casa no me permitirían escucharlo con la tranquilidad y atención que merece un programa de este tipo. Y el Panorama Internacional me gusta, me parece muy bueno y nada soporífero.

maria emilia dijo...

Cuando dije que me encantaria un poco mas temprano no descartaba que fuera de 1 hora, media es muy poquito.
Coincido que el Panorama Internacional es excelente, la programación de Nacional es muy buena. Suerte para los que no escuchamos otras emisoras (que degradan la inteligencia y el lenguaje.

Marcelo Perenchio dijo...

Dijé "quizá" y "tal vez" soporífero o piantaoyentes. Porque a lo mejor haya oyentes que lo sientan así. A mí, el Panorama hasta ahora no me duerme ni me piantó.

Quique Figueroa dijo...

El programa de Adrián Fernández, es una maza! Una perla entre los nauseabundos informativos.
Aguanten el Panorama y demás programas irracionales!

Quique Figueroa dijo...

El programa de Adrián Fernández, es una maza! Una perla entre los nauseabundos informativos.
Aguanten el Panorama y demás programas irracionales!

Marcelo Perenchio dijo...

Algo así quise decir, Quique. El informativo (o su solo anuncio)puede resultar pesado para algunos oyentes, que después del radioteatro, o de Aliverti, o de Pancho Muñoz, o de Blaunstein, o de Petti, pueden emigrar de la emisora rumbo a otras voces -y no enganchan con el posterior Párrafus.

emilia dijo...

Marcelo me alegra que lo hayas aclarado, porque Panorama Internacional da una visión totalmente distinta a la de los otros medios locales, tiene un sentido Americanista que nos une.
Pero que pocos son los que se manifiestan por el cambio de horario a y que sea mas larguito.
Que pocas esperanzas me quedan.
cariños

Anónimo dijo...

yo quiero que esté sólo en fin de semana, se hace difícil seguir el programa en la semana, podría estar dos horas el sabado y dos el domingo en vez de media varios días

Anónimo dijo...

Corrimos peligro de ser arrastrados por la dictadura de las equivocadas mayorías de siempre. Gracias al Cielo nunca se pusieron de acuerdo al reclamar un nuevo horario para PI.

A quienes opinaban que mejor recibirlo temprano: que sigan soñando con su mañanero. Y a los fanáticos de un interruptus siestero: ¡que aguanten también!

Porque… ¿alguien en su sano juicio puede negar que el horario del cuasi-extinto Parrafus no fue el mejor?
La quietud de la hora 0:30 se imponía meridianamente, a favor de contar con el necesario desenchufe y deshilache de las siempre escasas neuronas. Y siendo un programa para mayores, el bendito horario permitía derramar comodamente el duro lenguaje adulto que muchos de los textos prodigan. También las acotaciones de Hugo

Por suerte la secuencia preferida de el HP, en sus cuatro dimensiones bien ordenadas fue siempre: tragos, espectáculos, cena y… ¡Parrafus interruptus! Confiamos así que de tener otra oportunidad el tiránico conductor mantendrá sin desviaciones y por siempre el horario que nos acostumbró, el mejor, el necesario.

Y así nomás, de ½ hora , pues como dijo la Tía: “lo bue, si bre, dos ve bue”.

Los oyentes que sólo ejercemos de insomnes, agradecemos el obsequio recibido de Hugo Paredero.

Saludos.




A propósito:

INSOMNIO, R.Michelena (!!) por Yslas .

1. El día en la noche

Desde que tengo memoria llega un momento cada noche en el que todos duermen y yo sigo despierto. Comienza entonces a caminar un tiempo mucho más lento que todos los demás. Y lo disfruto siempre como si recibiera un regalo inesperado. Un don sorpresivo hecho de instantes encadenados y reproduciéndose. Minutos convertidos en horas maleables y placenteras. Un concierto de sensaciones.

Si me hubieran dado a elegir no sé si hubiera pedido que me dieran esto: tiempo. Un pedazo del tiempo de la noche. Pero tampoco podría haberme imaginado que este obscuro fluido de instantes tendría la extraña cualidad de convertirse en tantas cosas inesperadas y agradables.

Soy consciente de que para algunos no es tan maleable, lo consideran un regalo envenenado y fatigoso: lo llaman insomnio. Lo padecen en vez de gozarlo y hasta buscan "curárselo". Pero creo que si yo dejara de tenerlo me sentiría mutilado.

¿En qué se me convierte ese tiempo? En una legión de presencias que me hacen sentir poblada mi soledad nocturna. Los sonidos de la noche mezclados con los de mi sangre me ofrecen una música tenue, una alegría tranquila. Al extenderse en la obscuridad esa música puede cambiar su intensidad y parecer un oleaje o una lluvia tropical. Pero siempre regresa a su calma. Es el ritmo de la noche que, no sé exactamente desde cuando, se me convirtió en un ritmo de palabras. Mis insomnios están poblados de diálogos imaginarios, lecturas, invenciones, presencias, poesía. Pero también de sonidos intraducibles.

Sucede algunas veces sin que pueda darme cuenta. Sobre todo si escribo o leo. Porque estoy entonces en otras horas y sitios, ahí donde las palabras me conducen. Pero con más frecuencia tengo conciencia de mis desvelos. Por lo menos parcialmente. Y gozo el privilegio de tener más tiempo y más calma. Entonces escucho y toco la extensión de la noche: el silencio que se llena de un canto hecho de ruidos lentos y dispersos, la humedad que aumenta y enfría levemente el aire. Sensaciones que se tejen suaves sobre el cuerpo y van echando sus raíces piel adentro. Caricias profundas que comunican mi sonrisa de esta noche con la del niño que, en otra noche como ésta, vela también y descubre por primera vez el canto nocturno de los insectos. Así recuerdo y revivo en la sombra de la sombra un estado de ánimo flotante, una enorme disponibilidad a la felicidad...

(y sigue, sigue!)ETC, ETC Y ETC