jueves, 30 de julio de 2009

600 vueltas alrededor de mi radio


Jueves 30 de julio
Teatro: “La ronda”
Autor: Arthur Schnitzler
Ganador: Agustín Alezzo


“Schnitzler se despide del siglo 19 con la publicación, en una edición de autor, de 200 ejemplares de LA RONDA, obra que más tarde sería editada por Weiner Verlag con un tiraje de 40,000 ejemplares. Unos meses después la censura prohíbe la publicación de los diez deálogos de LA RONDA en Alemania y en 1912 la policía de Budapest prohíbe su puesta en escena. Esta polémica obra alcanzaría la cifra de 104,000 jemplares vendidods en 1931.
“Rocky Venegas es el director de esta pieza escrita entre noviembre de 1896 y febrero de 1897, que en un principio el austriaco Arthur Schnitzler tituló "La Ronda del amor". El autor se convenció rápidamente de haber creado una "serie en movimiento", aunque poco "representable"; se trata, de hecho, de diez escenas, diez encuentros eróticos entre dos companeros, articuladas de acuerdo al principio de circularidad de la antigua danza en cuadrilla. En una calle solitaria, una prostituta conoce a un soldado y establecen una feroz relación. Días más tarde, el soldado conoce a una criada y se enamora. A su vez, la criada cae ante los halagos del señorito de la mansión en la que sirve. El señorito conocerá a una joven esposa que le será infiel a su marido... Así comienza la obra.
“La singularidad de LA RONDA consiste en la abolición de los personajes, que son sustituidos por tipos: la prostituta, el soldado, la criada, el señorito, la esposa, el marido, la ingenua, el poeta, la actriz y el conde; se trata de una despesonalización que concede al mismo tiempo un carácter más anónimo pero también más universal a la acción. Lo que impresiona y atrae en LA RONDA es, sobre todo, el hecho de que la búsqueda del compañero se transforma siempre en una terrible desilusión, en una derrota incierta, y el cambio significa sólo un pasaje que va del vacío precedente al vacío sucesivo. En este duelo desesperado de las pulsiones las figuras se desnudan interiormente más que en la realidad, exhibiendo así sus debilidades humanas, sus hipocrecías y sus inhíbiciones. Una pasarela de sentimientos verdaderos o falsos envuelve a las parejas hasta que se apaga la luz y se cumple la cosa esencial. Pero la cosa escencial es para Schnitzler el antes y el después, la demostración, por decirlo así, de la insuficiencia humana en las confrontaciones del acto sexual, la imposibilidad de retener el momento extremo en el cual podría ser superada y vencida la soledad del después.
“Distintas clases sociales, diferentes conceptos sobre la moral, variados puntos de vista sobre qué se considera un engaño y en quién se puede confiar, se unen para que el público pueda juzgar a estos diez personajes y sus relaciones dentro del marco siempre erótico, a veces cómico y circular que representa esta obra.”

(www.geocities.com/asotea02/laronda)

1 comentario:

Mauro Yakimiuk dijo...

¡Felicitaciones a los parrafistas por las 600 emisiones! La permanencia es dura, pero más duro aún es alimentar cada noche la magia del éter.

¡Salud!

Mariano