viernes, 12 de marzo de 2010

Nuria sigue escribiendo


CAMINOS
Mira su rostro, el reflejo que el espejo le devuelve. Vé arrugas en su piel que son como surcos, camino recorrido, laberintos que la llevan hacia el pasado, hacia su niñez, su adolescencia, su matrimonio, sus hijas, sus yernos, sus nietas, su viudez, sus bisnietos hasta llegar a su tataranieto.
Quién diría que hace más de un siglo ella presencia todo, guerras, gobiernos radicales, peronistas, "Semana Trágica", golpes militares, diferentes versiones del fin del mundo...
Convivió con los sabores y olores de la cocina, con el oficio del corte y confección, con el arreglo de calzados...Esos tiempos quedaron atrás así como también quedaron en el camino la tía que la crió y su hermano tan querido.
Pero igualmente hoy mientras ella sentada lee, en realidad trae al presente todos sus recuerdos
y los transmite hacia nosotros.
Ella es la raíz que inició toda esta historia. Nosotros, las nuevas generaciones, somos las "ramitas de este árbol viejo" como ella nos llama.
A veces me detengo a pensar ¿qué es la felicidad? y tengo la respuesta, la felicidad es la mirada de María, mi bisabuela. La mirada que nos regala a cada uno de nosotros, con tanta paz, tanta vida...Una mirada que tiene ya más de cien años, que vió innumerables cosas y nos transmite muchas más.
María es la felicidad, es la lucha, es la osadía, es la risa que nos roba con cada una de sus ocurrencias. Como diría Mercedes, que nos mira desde el cielo: "María, María es un don, es el sueño, el dolor y una fuerza que nos alerta. Una mujer que merece vivir y amar como otra mujer del planeta".
Autora: Nuria Rodríguez Paradiso

2 comentarios:

Marcelo Perenchio dijo...

Muy buena semblanza y homenaje, Nuria. Gracias por el aporte.

Nuria dijo...

De nada marcelo, gracias a Hugo volví a retomar la alegría de escribir. Si querés cuento la historia de por qué fue gracias a Hugo