domingo, 19 de abril de 2009

Adiós al timbre

Inesperadamente, tal vez someramente pero de sopetón, el sr. Paredero lo planteó más o menos así:
Se leería durante un determinado lapso, digamos cinco minutos, y al cabo, sin otra interrupción que la impuesta por el mismo conductor a su viva voz, se efectuaría un sorteo entre los llamados que durante la lectura hubieran respondido correctamente.
La lectura iniciaría como siempre por el principio. Los géneros serían los mismos cuatro de siempre. La presencia del escribano, impidiendo cualquier pista o ayuda, permanecería incólume. Pero ya no ganaría necesariamente el que primero llamara con la respuesta correcta, sino, mediante el sorteo, cualquiera de los otros que también hubieran sabido título y autor y alcanzaran a llamar en el lapso antedicho.
Lo que el sr. Paredero propuso como al pasar las otras noches resultaría así una mezcla del juego como ahora lo entendemos con el extinto “concurso sucursal”, donde todos podíamos responder una pregunta alusiva a la lectura de la noche y luego se sorteaba para obtener un ganador.
Esto, reflexiono, serviría para dar alguna chance a aquellos oyentes que hoy ni siquiera intentan llamar, amedrentados o desconfiados de la celeridad con que lo hacen los reincidentes de siempre. También, creo, a los que por distancia geográfica padecen alguna demora en la comunicación telefónica. También a los que guglean.
Por tanto, me viene gustando la idea.
Ahora bien. El timbre, tras el autoimpuesto punto final de la lectura, podría conservarse simbólicamente. Pero yo creo que, con las características antedichas, la cosa no sería igual. Si ya no consistiera en escuchar, recordar –rápido- y llegar primero al teléfono, si a estos tres sempiternos pasos del Párrafus se le agregara ulteriormente el condimento del azar, el juego, en cierto punto, sería otro.
-¿En que punto, Wilbur?
-¡En lo competitivo, papá!
La competencia mensual o anual –esta última implementada por mí, sin premio extra que la justifique-, perdería su razón de ser al no depender únicamente de los propios méritos (la atención, la memoria, la velocidad). Por tanto, también la tabla general de posiciones vigente en este momento debería clausurarse así como está. Esa tabla donde hoy se lee: Perenchio 85, María Suárez 55, Verónica Cornejo 49, etcétera, etc, et mais. Como nos encontraríamos ante un juego-otro, diría el piscoanalista (sic), los cómputos deberían arrancar desde cero.
Por tanto, para esta inesperada, somera, sopetona idea lanzada por Hugo Nestor, mi voto… sería… ¡no negativo!

¡A preparar los papelitos!

Y –ahora sí- ¡suerte!

9 comentarios:

Anónimo dijo...

María Inés Azzarri

El jueves 16, Hugo hizo una referencia, que agradezco, a una obra de teatro que dirijo. Como el sábado recibí un llamado de Fernando Terreno, a quien también agradezco, preguntándome por el día y la hora me pareció pertinente subir los datos al blog e invitarlos a hacer un paseo por la Boca y descubrir una vieja casona transformada en un lugar de artes:
Todos los viernes a las 21.30hs. en “QUERIDA ELENA”, Pi y Margall 1124
(Próxima a Esq. Av. Patricios y Av. Martín García – Pque. Lezama) se presenta “LA NIÑA CAUTIVA” con actuación y dramaturgia de Eloisa Colussi y Cecilia Di Risio; dramaturgia y dirección de María Inés Azzarri.

Por otra parte al encontrar el comentario de Marcelo sobre los cambios propuestos (quizá solo insinuados mesuradamente) por Hugo me uno a las huestes (conjunto de partidarios o secuaces según el Pequeño Larousse) de Marcelo. Este cambio sería, como hacía la abuela de una amiga mía, limpiar el patio limpio. ¿Cómo un sorteo me va a quitar la alegría de ser primera y ganarle a Laura Falcoff cómo sucedió la primera vez que llamé y gané con "Recordando con ira" de Osborne? ¿Qué sorteucho puede sustituir la genuina bronca de que me ganen de mano como me sucedió el día que Hugo leyó "Alicia a través del espejo" de Lewis Carrol y Fernando Terreno, a quién ésto no se lo agradezco, me ganó escandalosamente?
Señores: hay pocos lugares dónde podemos competir sin culpa, sin dañar a nadie, sin perder públicamente la dignidad y expresar a los gritos el triunfo en la intimidad de nuestro hogar... ¿Vamos a permitir que nos lo sustituyan por el azar? ¡NO!

María Inés Azzarri

Anónimo dijo...

¡María Inés IDOLA TOTAL!

Raúl dijo...

a este anónimo no le hace falta firmar jaja le soban el lomo y se rinde fatalmente !

Raúl dijo...

ma.inés: cómo sabe que le ganó a falcoff con osborne ?

Raúl dijo...

mario: no se desbarranque por favor, despúes de su triunfo con mallea, cómo es que lo único que me cuenta de malraux es que transcurre en china ? pero eso hasta lo sé yo que ni la leí ni pienso leerla

Ja ! dijo...

La apuesta. Contra el absoluto, por supuesto: sólo contra el absoluto apuesta un verdadero jugador. Y la certeza: nada hay en el juego que no sea anhelo de derrota. No, aquellos que no juegan no son hombres.

Fernando Terreno dijo...

Voy a poner una opinión bien "babosa" y ambigua con relación a la propuesta: antes estaba en duda sobre el tema, pero ahora no estoy muy seguro (¡estoy estudiando conducción con Reutemann!).

Lo que me pareció IMPECABLE es lo que pone JA!: lo de la apuesta contra el absoluto (mandinga, el indino, o el que sea) y SOBRE TODO eso de que los competitivos sólo desean (mos) la derrota.

Finalmente un comentario para todos los ANÓNIMOS:
No es fácil dejar comentarios con nombre, porque las otras opciones (ID/URL/bOlgger/etc. etc.) son complicadas.
Si es este el caso, se puede arreglar ESCRIBIENDO EL NOMBRE arriba o abajo del comentario, como hizo María Inés Azzarri.
Ahora, si es una elección voluntaria la de permanecer ANÓNIMO, no hay problema alguno.
Lo digo, porque como somos grandecitos, responsables e imputables, sería lindo hacerse cargo de lo que se dice.

Afectuosamente.
Fernando Terreno

Anónimo dijo...

María Inés Azzarri

Le respondo a Raúl: ¿Ud. no escucha el programa? Lo de Laura lo dijo Hugo algún programa después que yo ganara. No se si lo dijo para que yo no me crea que soy un genio, que hay otros/as que saben tanto como yo o para consolarla a Laura que seguro se quedó mordiendo la sábana. En fin... delicias de esta audición.
Por otra parte me parece que con Fernando nos estamos convirtiendo en amigos porque coincido totalmente con su mensaje en relación a que le pareció impecable lo que pone JA!: lo de la apuesta contra el absoluto (mandinga, el indino, o el que sea) y eso de que los competitivos sólo desean (mos) la derrota. ¡Bueníssssimo!
Y también acuerdo con el engorro de opciones ID/URL/bOlgger/etc. Hablo por mí que soy analfabeta en computación.

María Inés Azzarri

Raúl dijo...

Le respondo a Ma.Inés: disculpe Sra. no todas las noches puedo escucharlo, pero muchas sí, un 80% de los programas los escuché mientras trabajo. Y a la Sra.Falcoff la admiro casi tanto como a su hija Soledad. A ud. no la conocía hasta hoy.